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Feliz caos nuevo

Habla Prandelli que Zaza, el nuevo Pirlo, infalible ante el punto de penal, no llegó en el día y la hora señalada a pesar de tenerlo todo claro con club propietario y jugador, haciendo volar la mosca tras la oreja

4/01/2017 - 

VALENCIA- Bueno, en realidad, de nuevo no tiene nada. Nos agarrábamos al clavo ardiendo de Prandelli, no por ser una cuestión desesperada. Más bien porque veíamos que era la (pen)última bala para salvar esta temporada de la manera más honrosa posible. Un entrenador contrastado, con recorrido, experiencia y respirando fútbol por los cuatro costados. Una novedad en la gestión de Meriton, acostumbrada a dejar pilotar sus coches futbolísticos de gran
cilindrada a pilotos con el carnet recién estrenado. Pero con Cesare, pasado del Valencia desde el viernes, se hizo una excepción. Se filtraban noticias e informaciones acerca de los refuerzos para este mercado estrenado ayer, con la esperanza de aumentar la media de calidad. No para ganar títulos, pero sí para crecer y, supongo, poder optar a plazas europeas. Esto era allá por noviembre. Hoy, desde el viernes, el prandellismo es historia.

Y miren que lo habíamos acogido con ganas. Con ese optimismo tan exagerado -aquí somos mucho de exagerar lo bueno y lo malo-, veíamos en Prandelli la reencarnación de Ranieri en su primera época, la de La Cartuja. Y con su discurso del *fuori*, se nos hacían los ojos chiribitas. Al fin, un hombre de fútbol que pueda apretar y sacar rendimiento de estos y de los que puedan venir. Porque lo suponíamos fuerte a Cesare y más teniendo enfrente, o al lado, al enclenque y genuflexo de Pitarch. Y cuerdo. No iba a lanzarse al vestuario en contra si no tenía el respaldo del club, o del dueño. Que, a veces, no es lo mismo.

Pero fue un sí pero no. Prandelli, que no aceptó preguntas en su *press conference* de despedida, si lo dice todo en una entrevista en exclusiva. Que, hombre, también es casualidad que sea en el sitio que ha sido. No están puestas, pero entrecomillen la palabra casualidad de la anterior frase, si quieren. Aunque puede ser que sea un trabajo fantástico de aquella redacción. Lo que ustedes quieran opinar. Hace ya mucho tiempo que servidor bebe diferentes puntos de vista para crearse la propia opinión y dejó de creer en las verdades absolutas de una dirección. Y si Prandelli dice que no le dejaban ir a los medios, ahora ya es libre de hacerlo y empezar el tour por radio, tele y prensa. Porque eso es lo que echa en falta el valencianista. Más información. Más claridad. Y si no lo hace, simplemente se habrá meritonizado y habrá usado dicho medio para el despecho y para enchufar el ventilador ante la entidad, o los que quedan en ella al abrigo singapurense.

Pero hay una cuestión que debería ser tenida en cuenta. Habla Prandelli que Zaza, el nuevo Pirlo, infalible ante el punto de penal, no llegó en el día y la hora señalada a pesar de tenerlo todo claro con club propietario y jugador, haciendo volar la mosca tras la oreja. Sin decirlo, al menos sin verbalizarlo directamente, Prandelli habla de agentes externos. Algo que todos sospechábamos y que, dicho por otro, se reafirma nuestra teoría. No estamos locos. Como cuando nos deja la novia o el profe nos suspende y sospechamos de manos negras, corroboradas cuando nuestro colega del alma opina lo mismo que nosotros. Y quien sabe si este Valencia CF, mejor en lo económico que hace dos años, no es más que una línea de negocio en la que generar plusvalías sin más, sin importar el *sentiment*, la *terreta* y la madre que nos parió. Y que solo sea un vehículo para que Lim y Mendes -estos si son la misma persona, Chan- tengan sus cuentas en verde. El libre mercado sin ataduras FIFA, queridos.

Cesare, la cantidad de titulares ingeniosos e imperiales que hemos perdido con tu marcha. Quedarás simplemente como un maniquí, un tipo elegante al que le sentaba mejor el traje que a Pizzi, pero con peores números que el Lagarto y otros muchos, con un porcentaje irrisorio de victorias. Viniste para ser nuestro nuevo Claudio y te quedaste en el esbozo. Pronto se diluirá en el recuerdo tu *fouri*, tus gestos y tu única victoria liguera. Nosotros, que te vimos con hechuras de Jep Gambardella balompédico ("El fútbol es un sentimiento que va más allá y necesita pasión. Si se la quitas, lo dejas desnudo.") y serás simplemente un Jaimito tragicómico.

Pero esto sigue rodando y cuando esto llegue a sus pantallas, Voro estará de nuevo de estreno, en una versión restaurada y masterizada de aquella película que ya vimos. Y que, a día de hoy, es lo que nos queda. Que el tío que más conoce a los jugadores, que el colega, el amigo, el facilitador, sea capaz de revertir esta situación y hacer crecer una flor en este desierto llamado Valencia Club de Fútbol.

Pero no olvide, querido lector, que Meriton tiene las acciones, pero usted tiene el *sentiment*. Y ese *sentiment* estará, en la B, en la 1,2,3 o en como narices se llame la Segunda División. Esperemos no llegar a eso.

Amunt y feliz año.

PD: Voro tiene un marrón. Supongo que se tira al ruedo porque siente el hierro y porque quiere aportar su granito de arena para salvar esto. Espero que le vaya bien y que, cuando la cosa no salga todo lo recta que se espera, no haya carroñeros haciendo leña. El primer paso para sacar esto es la unidad. De todos. Incluso de los medios.

PD2: Sí, ya sé que soy un iluso ignorante. Pero si no lo escribo, reviento.

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